<<Tomad, hebras, estas manos,

                                         y dejad vuestra huella en mis palabras>>

QUE NADA HAY QUE ENTENDER

 

"Mis palabras entienden

que no hay nada que entender"

         (J. Ismael Alonso)

 

Imposible el olvido:

febrero impone su criterio

y el viento agita la hojarasca.

 

Distancia

entre el ser de ayer y el hoy

de mis dedos. Tejido amanecer

en los tuyos que acarician sin más

los sueños aún en vuelo. Instantes

que se encogen y dilatan

son los míos - tangible enigma

del incombustible abrazo; secreto

verbo ciñendo el agua y la cintura.

De la imposible transparencia

pared o vértigo. Como sagrado

tacto de un lenguaje en los labios

no habitado - sumario astral

escrito como estela luminosa.

 

"Que nada hay que entender

entienden también  mis palabras."

 

Ser e instante: tupido velo

de áspero silencio. Textura

en los dedos de un tiempo ya 

fugado.

 

R. Nieto Lorca (lornbi)

"Sobre pasos de hjarascas"

VUELVO

 

Vuelvo. Como el imposible olvido

vuelvo. Como niebla olvidada

en el aire infinito y olvidado.

Como rosa amarilla

en cada primavera. Como cada

noche con su manto añil y radiante

estrella.

 

Vuelvo. Como el poeta y su voz apenas 

oída, vuelvo. Como la forma

y el ser. Como el instante. Como

el después.

 

Vuelvo. Como el infinito olvido

vuelvo. Como el latido

que todo lo enciende y llega a ser nada.

Como la nada

absenta de brazos y rostro

que nadie espera, que no espera nada.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Sobre pasos de hojarascas"

AHORA

 

Ahora que el temor se asoma a los ojos

y se inclina a los pies de este silencio,

que esta luz engañosa de papel

preside los confines más profundos

y se oscura en la bóvedas vacías

de los cielos cambiantes y las manos,

que los días se deslizan desnudos

y hostighados, que suspensos hibernan

sobre espejos de noches ateridas

o sobre lechos púrpura de paja,

que el sol anaranjado se derrama

palpitando ceniza entre la umbría,

que el canto de la alondra se devana

hilando lentamente las tristezas,

que el mundo se silencia y retrocede,

que el otoño resbala en las vidrieras

diluyéndose entre espasmos de muerte

porematur, que resulta imposible

sacudirse la piel de incertidumbre,

que huir del barro que se adentra

es llenarse de temblores la voz

y la garganta...

Ahora que temo y desposeo,

que aguardo y desespero,

que abandono y me ausento,

que me aíslo, que vuelvo, que bebo

mi culpa

de sangre y de injusticia,

que desando el dolor y me fragmento,

que la lluvia se aloja distraída

en las hojas del olmo y la chopera

sabiendo

que este friso de versos desgastados

no es más que un fluír

de trágicos conceptos...Ahora

podría de repente abrir los ojos,

trazar en mi pupila un horizonte

indibujable

y preguntar por qué las palabras hoy

se levantan con pereza y me saben

de otra manera.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Almidón sobre la luna"

 

TODO Y NADA

 

Cuando la voz se gira,

la sangre retoma con naturalidad

su oficio. La razón, no obstante,

se aviene más a lo difuso,

a la sílaba que enhebra la líquida 

sustancia.

                       Se acerca

al adjetivo insulso que edulcora

los sentidos y mancilla

                                   sus espejos.

Dicta ingenua la exacta sentencia,

y asedia la orilla del burdo

concepto.

 

Todo y nada ha sido y es sin ti. Todo

y nada concurre con modestia sutil

y calculada. Sin embargo has de vivir

en el silencio

de todos los mañana revelados.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Sobre pasos de hojarascas"

BUSCO UN AMIGO

 

Busco un amigo.

Me da igual cómo sea,

pero amigo. Triste o alegre,

blanco o negro, de aquí

o de allá, pero amigo:

para el pobre, para el lisiado,

para el feo, para el pequeño...,

para mí.

 

Busco un amigo,

y me da igual cómo

sea: sin reparos, sin títulos,

sin mayúsculas,

sin sorpresas, sin miedos...,

sin tiempo.

 

Busco un amigo

que le mire y me vea,

que le hable 

                      y me escuche,

que le llame

                      y me sonría,

que le sienta

                       y me sienta.

 

Amigo: cuanto  más

te nombro, menos

te tengo.

Amigo: te desgranasa

en mi boca y te esfumas

en el aire

                   como el agua

entre mis dedos.

 

Busco un amigo.

Con uno

                    me basta.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Desde el silencio"

ALCÁNZAME EL ALBA

 

Alcánzame el alba de algún abril

soñado. Tráeme el asombro fugaz

de la espuma y de su risa, capaz

de disolver tanta sentencia vil.

 

Procúrame el silencio de las mil

y una noches. Refléjame en la faz

de Sherezade o píntame la paz

que emana de la llama de un candil:

 

vi hundirse la esperanza en el letargo

de la vida; fundirse en el embargo

de esta voz hartamente enmudecida

 

que me niega, me hastía..., y lo rechazo.

Enséñame el azul de algún abrazo

y pueda así aliviarme alguna herida.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"En el azul de mis labios"

 

 

 

LA SINRAZÓN DE LA SINRAZÓN

     (Atentado en Francia)

 

Escondidas parecen hoy las horas,

dispersas, mutiladas,

flotando como restos de un naufragio,

inmóviles

tras el tiempo rotulado en los ojos.

 

Aún guardan su silencio

las palabras: la voz quedó atrapada

en las negras fauce de un pánico

sin nombre.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Sobre pasos de hojarascas"

 

 

 

 

SENTENCIA

 

En la rutina que pretende

hacernos vivir mirándolo todo

de otra manera,

instalamos nuestras dudas

y en ellas permanecemos.

 

¿Qué nos dirán hoy esos ojos?,

¿hasta dónde llegará

su profundo minimalismo,

amén de transfigurarse y ser

centro de una culpabilidad

no ingerida?

 

No,  no nos dirán lo mismo

sabiéndonos

con el estómago vacío

que con él lleno: su sentencia

en cambio

sí que será la mismma.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Tan cerca" - (Ojos del hambre)

 

CASI SIEMEPRE

 

Un número data

la evidencia. Una fecha

proclama en silencio

lo que ahora veo y sé

que pronto olvidaré.

 

Un lugar - qué importa

cuál - acoge un cuerpo

sin nombre:

                          D. E. P.

 

Por instantes imprecisos

siento la derrota 

de su agena mirada:

una larva de muerte abisal

delata su presencia y recela 

de su origen, haciéndole

caer en el líquido engaño.

 

Dios viene casi siempre

oculto en la penumbra

del ocaso. el hombre,

paradigma de inútiles

pasiones,

se sumerge en el valle

de la oscuridad y levanta

murallas contra sí mismo.

 

Dios, casi siempre, guarda

silencio. El hombre, como

todo lo finito,

termina agotándose. Deja

que su pulso se diluya

por vastos mares

                       y espesuras,

y vuela

dibujando un vago

renglón como horizonte.

 

Dios, casi siempre, viene

oculto en la penumbra

del ocaso. El hombre

sólo proclama su piel

                      para rozarle.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

      "Tan cerca"

                

 

 

 

HABLO DE...

 

 Junto al embarcadero

la noche enfática

y mineral.

Bajo los cansados pies

de la humanidad

las aguas inquietas.

Sobre pétalos de arenas

inocentes

los fríos cuerpos

hacinados en gavillas.

 

Las manos flotan

inánimes. Los ojos, nidos

de alcatraces,

se alzan con ciega luz

al silencio ausente

de las palabras.

 

Hablo de la existencia: 

chasquido breve en el aire.

Hablo de la respiración:

cada paso transido

en un latido que estremece.

 

Hablo - otra vez -

del hombre: esfinge

de arena y hambre, muda

estepa de sueños, esférica

voz e imprecisa que, caoba,

mana

del dolor y de la muerte. 

 

R. Nieto Lorca (lorni)

      "Tan cerca"

 

 

 

AUTOENGAÑO

 

Cierto es que las imágenes nos marcan 

la conciencia. Que vuelven

salobre nuestras ansias de escapar

hacia otro lado.

Cierto es.

Sin mebargo inclinamos la cabeza

intentando cubrirla

con sombrero de palma y autoengaño.

 

R. Nieto Loca (lorni)

("Tan cerca")

"Aína más  leve el vuelo

tu voz que me repite:

no vales para nada...,"

("Piel roja" - J. Ismael Alonso)

 

 

Aína leve el vuelo. Pero aína 

adentro. Tan adentro 

como esta espina de flor de paraíaso 

en el costado, como este punzón

de verbos en infinitivo, como 

este ayer que sepulta todas 

mis mañanas. Tan adentro, como este

vientre de poemas repudiados

suplicando una voz

                      que los alce y los latine.

 

Aína. Aína leve el vuelo, y calla

después, como callan las sombras

detrás de las cortinas.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

("Almidón sobre la luna")

Gracias a quienes habéis entrado en mi web y habéis dedicado parte de vuestro tiempo en leer y comentar mi trrabajo. Un placer contar con vuestra presencia.

A vosotros y a quienes decidan hacerlo de aquí en adelante, va dedicvado el siguiente poema.

 

No hay duda:

escribir porque existe

el amor y la palabra.

 

Palabras:

doradas bajo el sol

y su estallido,

derramadas entre aromas

de gayombas,

distraidas en el plácido vagar

del horizonte,

salpicadas entre hojas

mortecinas,

racheadas por vientos

presurosos,

                     temblorosas

entre helechos,

 

                        guarnecidas,

expoliadas,

                       polvorientas,

repudiadas,

                      transparentes,

cristalinas,

                        florecientes,

apagadas,

                        rutilantes,

ateridas,

                      mutiladas...,

malheridas por inviernos

quejumbrosos en el alma.

 

Están ahí. Van y vienen

como gotas de lluvia

danzarina,

como ecos blanquiazules

en la noche,

como cirros trashumantes,

como centros espirales

de violentos huracanes.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

("Almidón sobre la luna")

 

 

 

 

 

No tengo ese color

que me ayude a encontrar

la dicha. Ese azul donde el alba

nocturna habita, y las palabras

se reagrupan en anafóricos 

sintagmas

para invocar un sortilegio.

 

No tengo esa sonata

que consiga domar

el sufrimiento, ni ese pájaro

en sombra de ciprés

que me alce y me aísle de esta

insólita piedad en los costados.

 

No tengo esa luna que sueñe

fabulosa, ni escarchado rosal

que albergue una esperanza

en su blancura.

 

No tengo, cóncavo silencio,

más que una luna airada,

un sol dentado en su último

declive

rozando leve pétalos de lirios

abandonados.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

("Tan cerca")

De morir ahora, mi muerte

únicamente quedaría relacionada

con el hecho de mi mala suerte.

Tal vez, y sorpresivamente,

alguien recurrirá a la exclusiva

de achacarlo también a mi asidua

complicidad con Baco

y sus elixires marca equis,

en vez de con los soliloquios

o las series de trinomios con

las tripas y el estómago vacíos,

o el artrítico dolor de rodillas

con pretensiones de ascender,

músculo a nervio y vértebra 

a vértebra, hasta las meninges.

 

De morir ahora, mi muerte

únicamente quedaría relacionada

con el hecho de mi mala suerte.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

"Tan cerca"

No sé si cuando trato de enfrentarme

a la adversidad, he de hacerlo

por el lado derecho o el izquierdo.

Si he de golpear de frente con el puño

cerrado,

o alargar suplicante la mano y abrir

los dedos.

Si me he de levantar para exhibir

mi acrílica pereza,

o postrarme de hinojos y seguir siendo

flaco adoquín de asfalto.

 

R. NIeto Lorca (lorni)

"Tan cerca"

Que prohibido está dormir en las calles.

Delito

que la luna sorprenda de harapos la parca 

sillueta,

o el frágil rocío empape de aromas

la herida sangrante.

 

Que prohibido está dormir en las calles.

Delito 

que la estrella del norte

                                        bese una frente,

o la lluvia  y la nieve de otoño bendigan

de sueños los sueños del pobre.

 

Que prohibido está dormir en las calles:

que el cartón desentona,

que los parques se manchan,

que los perros se asustan,

que las calles afean, que las sombras...

 

Que las sombras ahoguen

                                            el clamor

de su propio silencio.

 

R. NIeto LOrca (lorni)

"Tan cerca"

 

EL SECRETO

 

 

De ámbar 

                   por un solo sueño

cambia el cielo su cúpula de alabastro.

 

El secreto está en aspirar

y exhalar desde el mismo centro

amado,

para luego ondular el llanto,

regar de nuevo la semilla, deshacer

como azúcar en agua

la luz primera por los ojos

raptada,

y en dos tiempos - halo de cítara

o vihuela - dibujar pentagramas

sobre espejos.

 

El secreto está en capturar

fractales sobre lienzos de agua.

En hallar segmentos de sombra

en lo oscuro. En seguir la vertical

de la pluma caída de un pájaro

en vuelo, o en buscar los poliedros

del sol

en la arista misma del aire.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

(Almidón sobre la luna)

DONDEQUIERA

 

Vagan inmóviles los ojos.

Ascienden

desde un color azul

oscuro,

hasta un color

amarillo calabaza.

 

No  im porta: dondequiera

que estés

se hallará tu demencia

y tu cordura. Dondequiera

que vayas

no serás más

que un pequeño riachuelo

viajando

con su hoja de fresno recién

caída, y su rama de abedul

tronzada.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

("Almidón sobre la luna")

 

"Antes del poema un hierro oxidado

en la garganta"

(J. Ismael Alonso)

 

AQUI Y AL OTRO LADO

 

 

Porque el hierro oxidado en la garganta

responde a ruegos rozando el perfil

de los labios, declinamos la voz 

decidiendo frenar los pasos de la enhiesta 

ansiedad.

 

Y por eso callamos, porque nada en rojo

y azul reverdece, ni la oruga devana

a la luz sus hebras de hilo de seda 

delgado.

 

Algunos, sin embargo, se extenúan

retrayéndose a la vuelta primera

del huso, y otros modelan con pulpa

de niebla mil cascarudas murallas.

 

Aquí permanecemos los que

el enigma desecha sobre nubes turbias

de barro, y los que con furia de sangre

y dolor se exprime y trasuda.

 

Al otro lado, donde apenas

las alas del mirlo se posan y las manos

baten constantes en constante paz

y armonía, todo se aquieta

y silencia. Todo en guedejas de azúcar 

y almendra,

fluye solemne por la honda oquedad

de las sombras y el fugaz reverbero.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

("Almidón sobre la luna")

 

            I

 

Espacio y luz,

luminoso ropaje

de lo improbable.

 

          II

 

Verde encinar,

hojarasca de tiempo

en su espesura.

 

         III

 

Trinar de alondra,

canto multicolor

sobre la rama

 

R. Nieto Lorca  (lorni)

(Haiku "Tintura de aire")

                                        

 

Pendía todo de las manos y la garganta.

Hacia adentro brotaban líquidas las horas:

                                    

como ramas rotas emergísteis, como soplo

de viento norte trasnochado.

 

Inevitable fue encontrarse

y arrojar a los perros hambrientos la pereza.

 

         R. Nieto Lorca (lorni)

    (Sobre pasos de  hojarasca)

Árbol de otoño:

tras las calladas hojas,

rumor de invierno.

 

R. Nieto Lorca (lorni)

(Tintura de aire)

                                       

Perfiló el tiempo un bosque sin apenas

huellas.

Cada brizna de sol en el ramaje

es un dorado tapiz nostálgico y sereno.

Cada  hoja de hojarasca,

un lugar sin nombre en el mapa.

 

Sin nombre se instaló después la noche.

Sin rastro alguno de color, los días

arrastraron su nostalgia, y la abeja

quedó presa en su celda sin panal

anidando en solitario. La araña

hiló y tejió más tarde

su toisón de seda. La sombra

hiló y tejió también, con piel de nube,

un velo gris de anhelo y piedra.

 

       R. Nieto Lorca (lorni)

 (Sobre pasos de hojarascas)

ESTA VOZ

 

No es del día esta voz que se acomoda

heredera de un dominio sin edad, errante

cometa de un paraíso roído por los años.

 

Sin embargo vienes a mí

como aquello que no queda, que no es

sino que está,

que penetra a media voz como

una luz sobrevenida en el vacío, que es

princiupio y fin,

cintura de pez en su agonía, fermento

del barro, no del sueño,

consumada trasgresión tras el vuelo

nocturno

al lugar de encuentro, desasida o alienable

soledad... Como musa

fingida, prostituida a veces, vienes

a mí.

Y lo haces como aquello que no es acto

sino esencia, segregación de hieles

y resinas, vértigo azul,

rozadura de aire...Como piedra,

al fin, que no sólo eres sino

que te aposentas devorándome tuétano

y sombra. Que engrandeces, que despojas,

que con múltiples acentos vives

y te engendras,

que desnuda vuelas como pájaros, y eres

huésped

de un ocaso sin oficio, almidón

sobre la luna, limo susurrado,

pan de arcilla... Palabra que en el límite

vacío del no ser

                                lo eres todo,

cuando al fín parece

                                 no quedarme nada.

 

                  R. Nieto Lorca (lorni)

               (Almidón sobre la luna)

                                     

Escondidas parecen hoy las horas,                                      

dispersas, mutiladas,

flotando como restos de naufragio,

inmóviles

tras el tiempo rotulado en los ojos.

 

Aún guardan su silencio

las palabras: la voz quedó atrapada

en las negras fauces de un pánico 

sin nombre.

 

      R. Nieto Lorca (lorni)

(Sobre pasos de hojarascas)

 

EN EL AZUL DE MIS LABIOS

 

 

Nadie puede escuchar

la pura raiz del aire.

 

La soledad resuena larga, 

húmeda,

                   sola...

y la lluvia cae en las hojas

hasta agotar el tiempo

y sus latidos.

 

No sé qué soñarán

los futuros poetas. Yo,

en este hueco

oscuro, suspendida

al borde de los días - como

ayer, como siempre -, abriré 

los ojos a la lenta luz

de las tinieblas, 

y moriré con un verso

en el azul

                     de mis labios.

 

    R. Nieto Lorca (lorni)

(En el azul de mis labios)

 

                                                                      

 

 Fueron los días sin luz, las horas

 sin asombro, los años sin memoria.

 Son los rostros furtivos, las miradas

 huidizas, las voces sumadas...:

                                                   únicos

registros inmutables

que intactos aún quedan como noticia.

 

    R. Nieto Lorca (lorni)

(Sobre pasos de hojarascas)

VERSOS DESHABITADOS

 

 

Lejos de los adverbios

y lejos de todo principio

que desafie el pensamiento

- niebla pura bajo los pies,

intacta luz

sorprendentemente ahora

desplegando infinitos.

Después, apenas nunca

o apenas siempre, audaz

la palabra aquí y ahora.

 

 

   R. Nieto Lorca (lorni)

(Almidón sobre la luna)

 

 

TODO ME LLEGA

 

Cada tarde de otoño,

las horas se prolongan

dilatadas en los rostros:

todo me llega

tristemente solemne.

Cada noche de invierno,

los labios arden fríos

sin un aroma de carmín:

todo me llega

tristemente azul.

 

 

  R. Nieto Lorca (lorni)

(Almidón sobre la luna)

 

UN LUGAR PARA LA PAZ

 

Nadie escucha el silencio

de la nieve cuando cae. 

Nadie atiende al perfiL 

sagrado de su aliento 

cuando sólo pide 

un lugar para la paz.

 

 

 R. NIeto Lorca (lorni)

 (Almidón sobre la luna)

RESPUESTA DE AIRE

 

 

Extendí ligeramente las manos

y esperé las tuyas:

ramas yermas, hojas

secas entregadas al juego

traslúcido del aire, mástiles rendidos

al pairo de los vientos y las horas

salobres, inclinadas a la voz

de la quietud, carámbanos violeta

suspendidos. Habría alzado también

los brazos. Pero atravesaste

la línea irreal del horizonte

                                desde otra orilla,

y no hallé más que un rostro de aire,

un rostro hendido intentando subir 

hasta el mío, una respuesta de aire.

                                    

De esta nada recibida,

                                    de este nadie

circunscrito a ningún lugar o parte,

surgieron los latidos

                                   insomnes,

los ritmos blancos,

bajo el glauco barniz de las pupilas.

 

Vuelven, aun así, a extenderse una 

y otra vez vez hacia las tuyas mis manos

como vuelo al aire, como ácima

luz, angosta, acre ahora. Más que aire, 

brisa en el rostro

y la mirada, un deseo impalpable

de calmar la espera,

de obtener la esperada respuesta. 

Se diría, que el vértigo en sí mismo

provocado y proyectado hacia

otras manos vacías e implorantes:

mis manos, 

rumor de tilos en lejanas espesuras 

esculpiendo sombras, silencios,

ecos...Mis manos, 

eriales cóncavos sin huella

templando hielos, 

                               tormentas, rocas...

Pero ya es de noche,

                                   muy de noche,

y los fieros mastines de la acucia

afloran su ladrar lejano

                                       y lastimero,

anunciando 

que alguien próximo debió morir

muy cerca.

 

   

  R. NIeto Lorca (lorni

(Almidón sobre la luna)

 

INESPERADAMENTE MAR

 

 

La luz del alba fulge ya en la altura.

Amanece. La bruma zigzaguea

tapizando la piel de la marea,

que herida de agua, avanza en su bravura

 

primigenia. Y el sol, en su envoltura

velado, con sus rayos fantasea

luciendo entre las nubes, y serpea.

¡Divino es contemplar tanta hermosura,

 

envolverse entre velos de alborada,

llenarse de aguazules la mirada

y volverla con gesto transitivo!

 

La brisa difumina mi palabra.

Ahora he de aprende cómo se labra

aquello que ha de ser definitivo.

 

           R. NIeto Lorca (lorni)

                 (A contra luz)

 

 

NO HAY RESPUESTA

 

 

No hay respuesta.

No habrá aquí y ahora

tan siquiera una mirada,

un gesto donde asir

tanto signo interrogante.

 

No, no hay ni habrá

respuesta.

No habrá aquí y ahora

tan siquiera una luz,

un pábilo quemante

- hendidura de tardía

claridad -

entre estas ciegas

láminas de noche.

 

 

   R. Nieto Lorca (lorni)

(Almidón sobre la luna)

 

 

         I

 

Te fuiste,

reclinaste la cabeza,

y ni un adiós

al que pudiera responder

con llanto helado.

 

Fue despué

que este vacío me inundó

con un océano 

de lágrimas de fuego.

 

 

  R. NIeto Lorca (lorni)

  (Los Espacios Vacíos)

SONETO A SOFÍA

 

 

Desvélame, sofía, este misterio

de que seas hoy aquí, entre mis brazos,

lo único que me ata con sus dos lazos,

lo único que me impone su criterio,

 

y consigue que sólo tome en serio

tu risa cascabel y tus abrazos.

Explica esta ternura en mi regazo,

este amor como centro de hemisferio.

 

Explícame, Sofía, este delirio,

cómo pude vivir sin tu presencia,

sin oír tan siquiera ni un latido,

 

si alejarme  de ti sería un martirio,

si un segundo sin ti sería una ausencia,

si pienso que eres sueño y que te has ido.

 

 

 

    R. Nieto Lorca (lorni)

 

BUSCO

 

 

Busco la caricia

de una luz recién

nacida

que serene el interior

de mis sentidos.

Busco la seda

de tu voz apacentada

que confirme

este prodigio

de otro día más sin ti.

Mas sólo hallo

en la sangre escalofrío

cuando intuyo soledad

por tu impresencia.

 

Busco la luz - tu luz -,

aquella que me anraña

cada día,

y pálida se rinde

en el cristal.

 



R. Nieto Lorca (lorni)

SOMOS

 

 

Titulares somos de lo indeciso,

náufragos en el proceloso mar

de la apariencia, la voz quejumbrosa 

de la pena somos, el acento repetido

del viento y la trormenta.

 

Y como siempre, la costumbre es quien

nos rinde su último homenaje, quien

ingrávida, participa

                               de tan dádiva caída.



 

    R. Nieto Lorca (lorni)

 

No existe amor  

sin soledad.

¿De qué sirven entonces

los espejos sin rostro?

 

 

R. Nieto Lorca (lorni)

 

                                              

Por febrero, taciturnos 

los cielos

comienzan a entregarse.

Melodías de niebla

sostienen hoy mis pupilas

esquivando la derrota.

 

 R. Nieto Lorca (lorni)

 

                                                


 

 

 

 

 

 

 

DECIDIDAMENTE

 

 

Decididamente niego

mi tiempo

a las sombras

                   perpetuas

del vil egoísmo,

a las frías tinieblas

del hombre corrupto,

a las huecas pasiones

que envanecen

                       la vida.

 

Pierdo mis horas 

pisando la hierba

y mirando

                      la luna,

andando el camino

y bebiendo

                      del río,

palpaldo la brisa

y hablando cocntigo

de cosas

                 pequeñas.

 

 

R. Nieto Lorca (lorni)

                                                 

                                          

PUEDE SER

 

 

Puede ser una tarde fría

de invierno,

cuando decida marcharme

lejos,

              muy lejos

de esta rutina diaria

                           de la vida.

 

Un hilo de luz caído sellará

entonces mi horizonte,

y un lento,

                 muy lento vagar 

iniciaré.

 

Más que soñar, expondré

mi deseo de alzarme

                en callado vuelo.

 

   R. Nieto Lorca (lorni)

 

 

 

                                                                     

 

 

 

                   

SI VES

 

 

Si ves que mi sombra se alarga

y la luz permanece en su halo,

no intentes adivinar mi tristeza:

es posible que nada se comprenda

en esta noche. Abre tus manos como

ramas hacia las más oscuras nubes,

e imagiuna la luz deshaciéndose

en el agua.

 

Si ves que mi sombra se alarga 

y la luz permanece en su halo,

no intentes adivinar mi tristeza.

 

 

  R. Nieto Lorca (lorni)