Los espacios vacíos

 

Poemario elegíaco, donde se contrapone la madurez formal del mensaje, con la frescura de una poesía nueva que rezuma una paz serena; esa paz que deja siempre la puerta abierta a la esperanza.


(José Antonio Ciudad Carmelo, poeta y miembro fundador del Grupo Literario "De Par en Par")

 

 Depósito Legal.- BA -203 - 05

 

 

                                

 

 

 

Silencio.

 

Que todo quede en silencio.

Que guarde la noche su calma.

Que amainen brisas y vientos

y calle el suspiro en el alma.

 

Detén tus pasos, camino,

y que la fuente no mane.

Que incline su rama el olivo

y la perdiz que no cante:

 

que se ha quedado dormido

entre los brazos del alba.

Que en silenciosostenido

la luna arrulle una nana.

 

 

A SOLAS

 

 

Si dejara pasar la voz

por el fondo neutro

del silencio, 

escucharía solo un latir

de alba remota;

un diálogo amoroso

de pálidas ventanas;

de visillos velados

 tibiamente envueltos.

 

Pero sé que a solas,

cuando la luna baje

leve, fría, escurridiza

en el dintel

de las sombras,

solamente miraré

la flor aún no abierta.

 

Contemplaré con ojos

entornados,

al ave huida de aque

sueño surgido a la luz,

libre,

        frágil cual verdad.

 

Entonces, con pausa

reflexiva,

recordaré que tu

ausencia, más allá

de las fronteras,

se ondula como anillos

de eco y devora

                      sin prisa,

la calma en mí brotada.

                             

NADA DE TI

 

Nada de ti queda ya,

sino fragmentos rotos

que yo recojo y guardo

entre blancos lirios

de primavera.

 

Nació todo del amor

y la ceniza,

y a la ceniza te devuelvo

con latidos de cristal.

 

Ya no podré sino poner

sobre mí

la oscura piedra de la noche

en esta tarde de voraz

melancolía.

 

Y habrá entonces,

una leve luz caída

entre mi voz y tu aurora.